El tramposo del mando a distancia, pillado en Benidorm

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La noticia de la semana, del mes y puede que del año es la irrupción de AlphaZero en el mundo del ajedrez (y de la inteligencia artificial). No sorprende demasiado que con amiguitos así aparezca un nuevo tramposo, que ha tratado de utilizar las nuevas tecnologías en busca de una ventaja ilegal. Ha ocurrido en el Festival de ajedrez Gran Hotel Bali, en Benidorm, que celebra su edición número 16.

En otras competiciones, menos rigurosas, estos miserables no están tan vigilados, pero este torneo es conocido entre otras cosas por los grandes premios que ofrece a los aficionados. Este año, el primer clasificado entre los jugadores con menos de 2000 puntos tiene una recompensa de más de 3.000 euros. Justo en ese grupo apareció el fullero, al que podríamos enclavar en la tercera edad, que ya ha sido expulsado del torneo. Por lo que han dicho en el club de ajedrez Torrefiel, donde se declaran  indignados, tampoco allí durará mucho como socio. 

La actitud del veterano tramposo y sus resultados, muy por encima de su supuesto nivel, originaron varias denuncias, a las que siguió una investigación arbitral. El muy ignorante apenas sabía jugar, como pudo comprobarse, pero escondía un transmisor en el pantalón que le permitía enviar y recibir información desde el exterior. Según informan en Ajedrez Valenciano, «el jugador tenía durante mucho tiempo una mano o ambas sobre la(s) pierna(s)».

El comité anti trampas del festival primero analizó las partidas del sospechoso. El viernes, tras otra de sus «brillantes» victorias, adoptó la decisión de hablar con él y de tratar de «inspeccionarlo». Lo que sigue es el relato resumido del jefe de prensa del torneo, Eduardo López:

«En primer lugar, se intenta comprobar su nivel de juego a través de una pequeña prueba, en la que fracasa estrepitosamente». [Parece que no supo dar mate con rey y torre contra rey].

«Se le informa del problema y se le insta a mostrar que no tenga ningún dispositivo de comunicación con el exterior, a lo que accede en primera instancia, mostrando la chaqueta, bolsillos, etcétera, en los que no se descubre nada, pero al realizar un movimiento se detecta un pequeño bulto en la pernera del pantalón. Al preguntarle, responde: “no es nada”, pero al insistir, saca el dispositivo de la fotografía, diciendo que es “el mando de la tele” de su casa. Una lucecita verde denota que está emitiendo o recibiendo algún tipo de señal. Automáticamente, los árbitros y el director del torneo le dicen que es suficiente para comprobar que estaba haciendo trampas».

Desde la organización destacan que es «un hecho totalmente aislado, que nada tiene que ver con la cantidad de jugadores que diariamente dignifican y hacen grande este deporte». También se muestran «contentos de haber contribuido a impedir una conducta tan antideportiva y desenmascarar a este jugador, que no merece estar dentro de esta gran familia».

Además de expulsarlo del festival, a dirección ha decidido denunciar al jugador ante la Federación Nacional, Internacional y Autonómica, «para que tomen las medidas disciplinarias correspondientes».

El contenido de esta publicación es cortesía del Blog Jugar con cabeza

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